Entender la diferencia entre hora punta y hora valle es el primer paso, y el más importante, para cualquier negocio que opere con puntos de recarga para vehículos eléctricos. Dicho de forma sencilla, la hora punta es cuando todo el mundo necesita electricidad a la vez y, por tanto, es más cara. La hora valle, en cambio, es ese periodo de calma, casi siempre por la noche, donde la demanda baja y la energía es mucho más barata.
Saber jugar con este concepto no es un detalle técnico, es lo que puede marcar la diferencia entre un gasto operativo descontrolado y una verdadera ventaja competitiva.
Qué es la discriminación horaria y por qué te interesa (y mucho)
Para entenderlo bien, piensa en la red eléctrica como si fuera una autopista. Durante el día, cuando miles de empresas y hogares están a pleno rendimiento, la autopista está atascada. Ese "atasco energético" es la hora punta, y como en cualquier peaje en hora de máxima afluencia, el precio por usarla sube.
Por la noche, sin embargo, esa misma autopista se queda prácticamente vacía. El tráfico fluye sin problemas, y el coste por circular por ella cae en picado. Eso, en esencia, es la hora valle.
Esta forma de organizar los precios se conoce como discriminación horaria: el día se divide en diferentes tramos, cada uno con un coste de energía distinto. Para cualquier empresa que gestione una instalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos, esto no es teoría, es una herramienta estratégica de primer nivel.

Los tres tramos horarios que marcan tu factura
En España, la discriminación horaria se organiza en tres periodos clave que tienes que dominar:
- Hora Punta: Aquí es donde la electricidad te costará más cara. Suele coincidir con las franjas de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00 en días laborables. Intenta evitar cargar los vehículos en estas horas a toda costa.
- Hora Llano: Es el tramo intermedio, ni el más caro ni el más barato. Cubre las horas que quedan fuera de la punta y el valle, como las primeras horas de la mañana o la media tarde. Es una opción aceptable si no puedes esperar a la noche.
- Hora Valle: ¡Este es tu momento! El periodo más económico, que va desde las 00:00 hasta las 08:00 entre semana, y lo mejor de todo: dura todo el día los fines de semana y festivos. Aquí es donde debes concentrar la mayor parte de las recargas.
La diferencia de precio no es pequeña. Estamos hablando de que concentrar las recargas en horas valle puede suponer un ahorro de hasta un 55% en tu factura eléctrica. Así es como un centro de coste se convierte en una operación mucho más eficiente.
La oportunidad de ahorro es tan grande que se ha vuelto fundamental para la rentabilidad de negocios como los aparcamientos públicos y privados. De hecho, según datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el precio del kWh en horas valle puede llegar a ser hasta un 95% más bajo que en las horas punta.
Para que te hagas una idea más clara, hemos preparado una tabla resumen.
Impacto de cada tramo horario en tu factura de carga
Esta tabla te ayudará a visualizar rápidamente la diferencia entre cada tramo, su coste relativo y cuándo es el mejor momento para recargar los vehículos eléctricos de tu negocio.
| Tramo Horario | Nivel de Coste | Horario Típico (L-V) | Recomendación para Carga VE |
|---|---|---|---|
| Punta | ? Muy Alto | 10:00-14:00 y 18:00-22:00 | Evitar a toda costa. Reservar solo para emergencias. |
| Llano | ? Medio | 08:00-10:00 y 14:00-18:00 | Opción secundaria. Útil si la carga no puede esperar. |
| Valle | ? Muy Bajo | 00:00-08:00 (y 24h fines de semana/festivos) | Ideal. Programar todas las cargas posibles aquí. |
La estrategia es sencilla: intenta que más del 50% del consumo de recarga se realice en periodos valle. Con esto no solo recortas costes de forma directa, sino que también contribuyes a aliviar la presión sobre la red eléctrica nacional. Si quieres profundizar, puedes explorar más a fondo cómo varían estos precios.
Claro que, para conseguirlo, no puedes estar pendiente del reloj. Necesitas un sistema que te permita programar las recargas de forma automática e inteligente. Esa es precisamente una de las funciones clave de cualquier plataforma de gestión de puntos de recarga (CPMS) que se precie.
Tu factura eléctrica al desnudo: la tarifa 3.0TD
Para sacarle todo el partido a la carga de vehículos eléctricos en tu negocio, no basta con mirar el reloj. Hay que bucear en la factura de la luz y entender cómo funciona de verdad. Cualquier factura eléctrica para una empresa se basa en dos grandes conceptos: el término de potencia y el término de energía.
Vamos a usar una analogía sencilla. El término de potencia es como la cuota fija de tu conexión a internet: es un coste que pagas sí o sí cada mes por tener el "ancho de banda" eléctrico disponible, lo uses o no. Por otro lado, el término de energía es como los datos que consumes: pagas por cada kilovatio-hora (kWh) que gastas.
¿Por qué es tan importante entender esto? Porque los horarios punta y valle no solo influyen en lo que pagas por consumir, sino también en el coste fijo de tener esa capacidad preparada para cuando la necesites.
La tarifa 3.0TD: el tablero de juego para empresas
Si tu negocio necesita más de 15 kW de potencia contratada —algo habitual en hoteles, aparcamientos públicos o empresas con flotas—, casi con total seguridad tienes la tarifa de acceso 3.0TD. Esta tarifa no se conforma con tres periodos; divide el día en seis tramos tarifarios (de P1 a P6), dándote un control mucho más preciso.
- P1 es el periodo más caro, la hora punta por excelencia.
- P6 es el más barato, el periodo supervalle, perfecto para cargar por la noche a un coste mínimo.
- Los periodos intermedios (P2 a P5) ofrecen precios escalonados entre ambos extremos.
Esta granularidad es una oportunidad de oro. Un hotel, por ejemplo, podría programar la carga de los coches de sus huéspedes para que se active únicamente en el periodo P6. El resultado es un coste por kWh imbatible. Si quieres profundizar en cómo elegir la mejor opción, no te pierdas esta guía sobre tarifas de luz para coche eléctrico.
Cuidado con el maxímetro, el "chivato" de tu potencia
En las tarifas para empresas como la 3.0TD, olvídate del clásico Interruptor de Control de Potencia (ICP) que "salta" cuando te pasas. Aquí entra en juego el maxímetro.
Imagina el maxímetro como un vigilante que anota constantemente cuál es el pico máximo de potencia que demandas en cada uno de los seis periodos horarios. Si superas la potencia que tienes contratada para un periodo, la luz no se corta, pero tu factura recibe una penalización económica.
Y créeme, estas penalizaciones pican. Son una de las sorpresas más amargas para los negocios que instalan cargadores sin un plan. Si varios coches se ponen a cargar a la vez en hora punta (P1), el pico de demanda que registra el maxímetro puede disparar tu factura y borrar de un plumazo todo el ahorro que esperabas lograr.
Gestionar la potencia contratada de forma inteligente es, por tanto, tan crucial como vigilar el consumo. El coste de la electricidad sigue siendo un factor decisivo. Durante 2025, se proyecta que los precios seguirán siendo volátiles, lo que hace que la optimización sea más importante que nunca.
Por eso, antes de instalar ni un solo cargador, es vital hacer un estudio previo: analizar tu potencia contratada, identificar tus picos de demanda actuales y, sobre todo, proyectar cómo los nuevos puntos de recarga cambiarán las reglas del juego. Así evitarás sustos con el maxímetro.
Estrategias inteligentes para cargar vehículos en horas valle
Saber que existen las horas punta y valle es el primer paso, pero la verdadera magia está en aplicar estrategias concretas que conviertan ese conocimiento en ahorro real. No se trata de estar mirando el reloj, sino de poner la tecnología a trabajar para ti, automatizando las cargas y gestionando la energía con cabeza.
Para cualquier negocio, ya sea un hotel, un parking o una empresa de logística, dominar estas tácticas es clave para evitar que la factura de la luz se dispare y, de paso, convertir la infraestructura de recarga en un activo que genere beneficios.
Programación de cargas: el primer paso hacia el ahorro
La estrategia más directa y efectiva es la programación de cargas. Dicho de forma sencilla, consiste en configurar los puntos de recarga para que solo funcionen durante las horas valle.
Pensemos en un hotel. Los huéspedes llegan por la tarde, enchufan sus coches y se van a cenar o a dormir. En lugar de que la carga empiece al instante (en plena hora punta o llana), el sistema se espera hasta la medianoche para ponerse en marcha. El resultado: todos los coches están listos por la mañana, pero el coste de esa energía ha sido mínimo.
- Para hoteles y aparcamientos: Permite ofrecer un servicio de recarga a un coste operativo bajísimo, que incluso se puede reflejar en tarifas más atractivas para el cliente final.
- Para flotas de empresa: Asegura que todos los vehículos estén cargados y listos para la jornada siguiente al menor precio posible, lo que reduce drásticamente los gastos operativos.
Balanceo de carga dinámico: el director de orquesta de tu instalación
¿Y qué pasa cuando varios coches necesitan cargarse a la vez? Si todos empiezan a pedir energía al mismo tiempo, es muy fácil superar la potencia contratada. Esto puede provocar un apagón o, peor aún, una penalización en la factura por parte del maxímetro. Aquí es donde entra en juego el balanceo de carga dinámico.
Imagina que es como un director de orquesta. En vez de dejar que cada músico (cargador) toque al volumen que le apetezca, el director se asegura de que la potencia total que necesita el edificio nunca se sobrepase. Si en el hotel se encienden los hornos de la cocina, el sistema reduce un poco la potencia de los cargadores. Cuando el consumo del edificio baja, devuelve esa potencia a los vehículos.
Esta tecnología es prácticamente imprescindible en cualquier instalación con más de dos o tres cargadores. Garantiza la estabilidad de la red, evita penalizaciones que duelen en el bolsillo y permite instalar más puntos de recarga sin tener que contratar más potencia, lo que supone un ahorro tremendo a largo plazo.
El siguiente esquema ilustra los elementos que entran en juego en tu factura, donde la gestión inteligente de la potencia y los periodos horarios es fundamental para controlar el resultado final.

Como se ve en el gráfico, una factura eléctrica no es solo lo que consumes. Es una mezcla de la capacidad que tienes contratada (potencia), tu uso real (energía) y el momento en que lo usas (periodos). Solo optimizando los tres a la vez se consigue el máximo ahorro.
El CPMS: el cerebro que lo controla todo
Para poder aplicar tanto la programación de cargas como el balanceo dinámico, necesitas una pieza central: un Sistema de Gestión de Puntos de Carga (CPMS). Este software es, literalmente, el cerebro de toda tu infraestructura.
Desde una única plataforma, un CPMS te permite:
- Monitorizar en tiempo real: Ver qué cargadores están en uso, cuánta energía están consumiendo y si hay algún problema.
- Configurar tarifas y accesos: Decidir quién puede cargar, cuándo y a qué precio. Puedes crear tarifas distintas para empleados, clientes o el público general. ¿Una idea? Ofrecer recargas gratis en horas valle como gancho comercial.
- Programar y automatizar: Poner en piloto automático todas las estrategias de ahorro, sin que nadie tenga que intervenir manualmente.
Los horarios de la luz en España están muy definidos y son la base de cualquier optimización. Las horas punta son de lunes a viernes, de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00. Por otro lado, las horas valle van de 00:00 a 08:00 y cubren todos los fines de semana y festivos nacionales.
Esta estructura permite a un aparcamiento, por ejemplo, programar sus cargas nocturnas con precios que pueden ser entre un 40% y un 55% más bajos que en punta. Para una flota de empresa, cargar de 00:00 a 08:00 o durante el fin de semana es la clave para exprimir cada céntimo. Si quieres tener claros estos tramos, puedes consultar esta guía sobre los horarios punta, llano y valle.
En resumen, no basta con comprar e instalar cargadores. La verdadera eficiencia se consigue con una gestión inteligente que aproveche cada oportunidad que nos dan la hora punta y la hora valle.
Casos reales en hoteles, flotas y aparcamientos
La teoría sobre las horas punta y valle está muy bien, pero donde de verdad se ve su potencial es en el mundo real. Las estrategias de carga inteligente no son un concepto futurista, sino una herramienta que empresas como la tuya ya están usando para ahorrar dinero y, en muchos casos, para crear nuevas vías de negocio.
Vamos a ver tres ejemplos prácticos que demuestran cómo una buena planificación energética lo cambia todo.

Aunque cada sector tiene sus particularidades, la idea de fondo es siempre la misma: cargar cuando la luz es más barata. La clave está en cómo lo aplicamos.
El hotel que paga la recarga de sus huéspedes con lo que ahorra
Ponte en la situación de un resort turístico que instala diez puntos de recarga para atraer a clientes con coche eléctrico. Su mayor miedo era, lógicamente, que la factura de la luz se disparase, sobre todo en temporada alta, cuando todo el mundo llega por la tarde y enchufa el coche en plena hora punta.
En lugar de cruzar los dedos, usaron su software de gestión de puntos de recarga (CPMS) para poner en marcha una solución brillante: ofrecer "carga nocturna de cortesía". Cuando un huésped conectaba su vehículo, el sistema no empezaba a cargar al instante. Simplemente, se ponía en espera hasta las 00:00, justo cuando arrancaba el periodo valle.
La jugada fue redonda:
- Ahorro directo en la factura: El coste de la energía para las recargas se desplomó más de un 50% en comparación con haberlo hecho en horas punta o llano.
- Un gancho comercial potentísimo: El ahorro fue tan grande que el hotel pudo absorber el coste y anunciar el servicio como gratuito. De repente, tenían un reclamo de marketing que sus competidores no ofrecían.
Este caso demuestra que, con la tecnología adecuada, un servicio extra para el cliente no tiene por qué ser un gasto. De hecho, la gestión de la recarga en hoteles y alojamientos turísticos puede pagarse sola e incluso mejorar la percepción de la marca.
La flota de reparto que recortó un 40% sus costes operativos
Ahora piensa en una empresa de logística con una flota de 30 furgonetas eléctricas. Su día a día dependía de que todos los vehículos estuvieran al 100% cada mañana. El problema es que cargar 30 furgonetas a la vez sin ningún tipo de control estaba haciendo estragos en su factura eléctrica.
Su solución fue automatizar por completo la carga nocturna. A través de su CPMS, programaron que todas las recargas empezaran, sin excepción, entre la 1:00 y las 6:00 de la madrugada, aprovechando el tramo supervalle.
Pero hicieron algo más. Implementaron un sistema de balanceo de carga dinámico, que actúa como un "director de orquesta". Este sistema se asegura de que la potencia total que piden las 30 furgonetas a la vez nunca supere el límite contratado, evitando así las temidas penalizaciones del maxímetro.
Gracias a esta disciplina horaria, la compañía redujo sus costes energéticos asociados a la flota en un 40%. Este ahorro operativo se tradujo directamente en una mayor rentabilidad y en la capacidad de ofrecer precios más competitivos en sus servicios de entrega.
El parking público que gana más dinero con tarifas inteligentes
Por último, vamos con un aparcamiento público en el centro de una ciudad. Aquí el objetivo era doble: ahorrar, sí, pero sobre todo, sacarle el máximo partido económico a sus cargadores. ¿Cómo lo hicieron? Utilizando su plataforma de gestión de puntos de recarga para crear tarifas dinámicas que cambiaban solas según la hora.
Su esquema de precios era sencillo de entender para el usuario:
- Tarifa Premium (Hora Punta): Durante las franjas de más lío (10:00-14:00 y 18:00-22:00), el precio por kWh subía. Perfecta para quien tiene prisa y no le importa pagar más.
- Tarifa Estándar (Hora Llano): Un precio intermedio para el resto de horas del día.
- Tarifa Eco (Hora Valle): Un precio muy bajo para animar a la gente a cargar por la noche. Ideal para vecinos que dejan el coche aparcado hasta la mañana siguiente.
Con esta estrategia no solo aumentaron sus ingresos un 25%, sino que también consiguieron repartir la demanda a lo largo del día. Al incentivar la carga en horas valle, evitaron las colas y la saturación en horas punta, optimizando el uso de toda su instalación. Si quieres profundizar en esta tecnología, puedes ver cómo funciona un sistema de gestión de recarga (CPMS) como el que usaron.
Comparativa de estrategias de optimización por sector
Como hemos visto, cada negocio tiene sus propias necesidades, pero la optimización de la recarga ofrece soluciones para todos. Esta tabla resume las tácticas más efectivas para diferentes casos de uso, destacando el principal beneficio y la tecnología clave necesaria.
| Sector de Negocio | Estrategia Principal | Beneficio Clave | Tecnología Imprescindible |
|---|---|---|---|
| Hoteles y Resorts | Programar recargas de cortesía en horario valle (nocturno) | Reducción de costes y mejora de la experiencia del cliente | CPMS con programación horaria |
| Flotas de Vehículos | Cargas nocturnas masivas con balanceo de carga dinámico | Ahorro operativo del 40% y garantía de disponibilidad | CPMS con balanceo de carga |
| Aparcamientos Públicos | Implementar tarifas dinámicas (Punta, Llano, Valle) | Aumento de ingresos del 25% y gestión de la demanda | CPMS con gestión de tarifas |
| Comunidades de Vecinos | Reparto de costes individual y balanceo de carga comunitario | Equidad en el pago y evitar sobrecostes en la potencia | CPMS y contadores MID |
La tecnología, como un buen CPMS, es la pieza que une todas las estrategias, permitiendo automatizar procesos que de otro modo serían imposibles de gestionar manualmente y garantizando que cada kilovatio se consuma de la forma más inteligente y rentable posible.
Los errores más comunes en la gestión de carga (y cómo evitarlos)
Entender la diferencia entre la hora punta y la hora valle es crucial, pero es solo el primer paso. La verdadera clave para que tu inversión sea un éxito y no un pozo sin fondo está en esquivar los tropiezos más habituales. Después de ver cientos de instalaciones en acción, hemos detectado tres errores que, créenos, le están costando una fortuna a muchas empresas.
La buena noticia es que todos se pueden evitar. Si los conoces de antemano, podrás diseñar una infraestructura de recarga que no solo funcione, sino que sea rentable desde el primer día.
Error 1: Instalar los cargadores y olvidarse de ellos
Este es el fallo más extendido, sin duda. Consiste en tratar los puntos de recarga como si fueran simples enchufes. Una empresa compra equipos de calidad, los instala y se desentiende, dejando que empleados, clientes o la flota carguen cuando les venga bien, sin ningún tipo de control.
Esta actitud pasiva es, sencillamente, un suicidio financiero. Implica que muchas de las recargas se harán en horas punta, justo cuando la energía llega a ser un 55% más cara. No gestionar activamente tus cargadores es como dejar un grifo abierto: el coste se va acumulando en silencio hasta que llega la factura de la luz y te da un susto de muerte.
La solución práctica:
Desde el minuto uno, necesitas una gestión activa. Esto se logra con un buen Sistema de Gestión de Puntos de Carga (CPMS). Un software así te permite programar las recargas para que arranquen solas en hora valle. De esta forma, te aseguras de que el grueso del consumo se produce cuando es más barato, sin que nadie tenga que estar pendiente.
Error 2: Ignorar la potencia contratada que tienes
El segundo gran descuido es instalar cargadores sin mirar primero el cuadro eléctrico del edificio. Muchas empresas dan por hecho que su instalación aguantará la nueva demanda, pero la realidad suele ser muy diferente.
En cuanto varios coches eléctricos se ponen a cargar a la vez, la demanda de potencia se dispara. Si ese pico supera la potencia que tienes contratada, solo hay dos finales posibles, y ninguno es bueno. En el mejor de los casos, el maxímetro lo registrará y te llevarás una penalización importante en la factura. En el peor, el sistema se sobrecargará y saltarán los plomos, dejando a todo tu negocio a oscuras.
Un cargador no es un electrodoméstico más. Es un equipo de alta demanda que, sin una planificación adecuada, puede desestabilizar por completo el equilibrio energético de tu instalación y disparar los costes fijos de tu factura.
La solución práctica:
Antes de comprar un solo tornillo, es vital hacer un estudio energético. Este análisis te dirá cuánta potencia tienes realmente disponible, cómo afectarán los nuevos cargadores y si necesitas ajustar tu contrato. Herramientas como el balanceo de carga dinámico son fundamentales aquí, ya que reparten la energía disponible de forma inteligente entre los coches que están cargando, sin sobrepasar jamás el límite contratado.
Error 3: Comprar el hardware sin pensar en el software
Y llegamos al tercer error: fijarse solo en el precio del cargador y olvidarse de que el cerebro de todo el sistema es el software. Muchas empresas se decantan por cargadores "tontos", es decir, equipos que no son compatibles con protocolos de comunicación abiertos que permitan controlarlos a distancia.
Estos cargadores pueden parecer una ganga al principio, pero son una trampa a largo plazo. Como no se pueden conectar a un sistema de gestión, es imposible controlarlos a distancia. Esto se traduce en que no podrás:
- Programar las cargas para que se hagan en hora valle.
- Aplicar un balanceo de carga para no pagar de más.
- Fijar precios para cobrar por el servicio de recarga.
- Saber qué está pasando o solucionar problemas sin ir físicamente.
La solución práctica:
Es muy simple: elige siempre cargadores "inteligentes" que hablen un idioma estándar como OCPP. Este término técnico simplemente significa que el cargador puede comunicarse con cualquier software de gestión, dándote libertad para elegir. Esto te garantiza que tu infraestructura será flexible, podrá crecer contigo y la podrás gestionar como es debido. El cargador es solo una pieza del puzle; el verdadero poder está en el ecosistema que lo controla. Invertir en un buen software de gestión desde el principio te da el control total y la capacidad de optimizar tu negocio a futuro.
Convierte tu infraestructura de carga en una solución rentable
Entender la diferencia entre hora punta y hora valle y conocer las estrategias para optimizar es el primer paso, pero llevarlo a la práctica puede ser un verdadero rompecabezas. La gestión inteligente de la carga de vehículos eléctricos es un puzle con muchas piezas: tarifas, potencias, hardware, software, normativa…
En EV-Energía nos encargamos de unir todas esas piezas por ti.
Nuestro trabajo empieza mucho antes de instalar el primer cargador. Realizamos un estudio energético a fondo de tu negocio para radiografiar tu consumo actual, encontrar la tarifa eléctrica que mejor te encaja y definir la potencia que realmente necesitas. Esta auditoría inicial es el cimiento sobre el que construimos una solución que no solo funciona, sino que es rentable desde el primer día.
Automatización y flexibilidad: las claves del éxito
Una vez tenemos clara la estrategia, implementamos soluciones basadas en un Sistema de Gestión de Puntos de Carga (CPMS) avanzado. Este software es, en esencia, el cerebro de toda la instalación, y se encarga de automatizar las tácticas de ahorro que hemos comentado.
- Programación de cargas: Olvídate de estar pendiente. El sistema activa las recargas de forma automática en las horas valle, sin que nadie tenga que intervenir manualmente.
- Balanceo dinámico: Distribuye la potencia disponible con inteligencia entre todos los cargadores en uso para evitar los temidos sobrecostes y penalizaciones en la factura.
- Tarifas dinámicas: Te da la libertad de fijar precios distintos según la franja horaria o el tipo de usuario, convirtiendo un servicio en una nueva línea de ingresos para tu negocio.
Trabajamos con un enfoque totalmente agnóstico, tanto en hardware como en software. ¿Qué significa esto? Que no estamos casados con ninguna marca. Seleccionamos los cargadores y la plataforma que de verdad se adaptan a tus necesidades, siempre bajo un estándar universal.
Esto es tu garantía de futuro: asegura que tu inversión sea flexible, escalable y no te deje atrapado con un único proveedor.
La gestión inteligente de la recarga transforma lo que podría ser una obligación o un coste en una auténtica oportunidad de negocio. Nuestro objetivo es simplificar toda esa complejidad técnica para que tú solo te preocupes de ofrecer el mejor servicio.
En definitiva, no se trata solo de instalar cargadores. Se trata de desplegar un ecosistema completo y bien gestionado que optimice tus costes y maximice tu rentabilidad. Si quieres profundizar más, puedes descubrir cómo el balanceo de carga dinámico es una de las piezas clave de este puzle.
Resolvemos tus dudas sobre la recarga de vehículos eléctricos
Para terminar, vamos a despejar algunas de las preguntas más comunes que siempre surgen al planificar una infraestructura de recarga. Estas respuestas directas te ayudarán a afianzar los conceptos clave y a tomar decisiones con más seguridad.
¿Cuánto ahorro de verdad al cargar en hora valle?
El ahorro es muy significativo, pudiendo llegar a ser de hasta un 55% comparado con lo que pagarías en hora punta.
Pongamos un ejemplo práctico para que se vea claro. Imagina que el precio en punta es de 0,20 €/kWh y en valle de 0,10 €/kWh. Si tienes que cargar una pequeña flota de 10 vehículos, cada uno con una batería de 50 kWh (un total de 500 kWh), la diferencia salta a la vista:
- Carga en hora punta: 500 kWh x 0,20 €/kWh = 100 €
- Carga en hora valle: 500 kWh x 0,10 €/kWh = 50 €
Simplemente programando las cargas en el momento adecuado, te estarías ahorrando 50 € cada día.
¿Tengo que cambiar mi contrato de la luz para instalar cargadores?
No siempre, pero lo que sí es imprescindible es analizarlo antes de hacer nada. Los cargadores aumentan la demanda de potencia, y si tu contrato actual va muy justo, te arriesgas a que salten los plomos o a que el maxímetro te facture penalizaciones.
Lo ideal es hacer un pequeño estudio energético previo. Este análisis te dirá si necesitas subir la potencia contratada o si, por el contrario, te basta con un sistema de balanceo de carga que gestione la energía de forma inteligente.
¿Qué es eso del balanceo de carga dinámico y por qué lo necesito?
Piénsalo como si fuera un "director de orquesta" para la energía de tu edificio. Cuando tienes varios coches enchufados a la vez, el balanceo mide en tiempo real cuánto está consumiendo todo el inmueble y reparte la energía disponible entre los cargadores, asegurándose de que nunca se sobrepase el límite que tienes contratado.
Es una tecnología clave en instalaciones con varios puntos de recarga. Te evita apagones y las penalizaciones por pasarte de potencia, que pueden ser bastante caras. Además, te permite instalar más cargadores sin tener que subir el término fijo de tu factura.
¿Puedo usar estas estrategias si ya tengo cargadores instalados?
Aquí la clave está en si tus cargadores son "inteligentes". Para poder programar las cargas, balancear la potencia o establecer tarifas personalizadas, los equipos tienen que ser compatibles con protocolos de comunicación abiertos que les permitan "hablar" con un software de gestión.
Si tus cargadores actuales lo soportan, se pueden integrar sin problema en un sistema de gestión de puntos de recarga (CPMS) para aplicar todas estas optimizaciones. Si no, tu operativa se quedará limitada a lo manual, que es mucho menos eficiente.
En EV-Energía, convertimos la complejidad de la recarga eléctrica en una solución sencilla y rentable para tu negocio. No dejes que una planificación deficiente convierta lo que debería ser una ventaja en un dolor de cabeza.
