Cargar tu coche eléctrico en casa es, de lejos, la opción más cómoda y económica. Si estás pensando en electrificar tu flota de empresa, ofrecer carga a los clientes de tu hotel o simplemente buscas ahorrar en tus desplazamientos diarios, entender los costes reales es el primer paso. El precio final depende de dos factores clave: tu tarifa eléctrica y el tamaño de la batería del vehículo.
Con una tarifa nocturna bien optimizada, llenar una batería de tamaño medio puede costar entre 4 € y 10 €. En la práctica, esto significa que recorrer 100 kilómetros te costará apenas 2 €, un ahorro de más del 70% comparado con la gasolina. Esta guía está diseñada para que cualquier gestor de flotas, director de hotel u operador de parking entienda cómo funciona y cómo puede beneficiarse.
El coste real de cargar tu coche eléctrico en casa
Entender lo que de verdad cuesta "llenar el depósito" en casa es el primer paso para descubrir el enorme potencial de ahorro de la movilidad eléctrica. A diferencia de la gasolina, con sus precios volátiles, el coste de la electricidad en tu garaje o en las instalaciones de tu empresa es mucho más predecible y, lo más importante, controlable.
La clave no está solo en el vehículo, sino en cómo y, sobre todo, cuándo lo enchufas.

Desglosando los costes: la fórmula mágica
El cálculo para saber cuánto cuesta una carga completa es bastante directo: solo tienes que multiplicar los kilovatios-hora (kWh) de la batería de tu coche por el precio que pagas por cada kWh en tu factura de la luz.
La oportunidad reside en que el precio del kWh no es siempre el mismo. Cambia radicalmente según la hora del día, y ahí es donde una buena estrategia de recarga genera un ahorro real y medible.
Para que te hagas una idea, en España durante 2025, el coste de la carga se mueve en una horquilla de entre 0,10 € y 0,25 € por kWh. Un coche con una batería de 40 kWh costaría entre 4,36 € y 10,20 € para una carga completa. Si tienes un modelo con una batería más grande, de 80 kWh, el coste se iría a entre 8,72 € y 20,40 €. Si quieres profundizar más en cómo funciona, esta guía sobre el coste de cargar un coche eléctrico lo explica muy bien.
¿Cuánto me va a costar a mí? Una estimación rápida
Para que veas de forma clara cómo influye la tarifa que eliges, hemos preparado una tabla muy sencilla. Comparamos lo que te costaría cargar baterías de distintos tamaños con una tarifa estándar frente a una tarifa optimizada para las horas "valle", que suelen ser de madrugada (normalmente de 00:00 a 08:00).
Estimación rápida del coste de carga completa según batería y tarifa
Esta tabla muestra el coste aproximado de una carga completa para diferentes tamaños de batería, comparando una tarifa estándar con una tarifa optimizada en horario valle.
| Capacidad de Batería | Coste con Tarifa Estándar (€0.20/kWh) | Coste con Tarifa Valle (€0.12/kWh) | Ahorro por Carga |
|---|---|---|---|
| 40 kWh | 8,00 € | 4,80 € | 3,20 € |
| 60 kWh | 12,00 € | 7,20 € | 4,80 € |
| 80 kWh | 16,00 € | 9,60 € | 6,40 € |
Los números hablan por sí solos. Simplemente programando la carga para que se realice durante la noche, el ahorro es inmediato y significativo en cada ciclo. Este es el primer gran truco para que tu coche eléctrico no solo sea más ecológico, sino también mucho más barato.
Los 3 factores que definen el precio de cada recarga
Para saber con precisión lo que te va a costar cargar tu coche eléctrico, es fundamental entender los tres factores que componen el coste. Si los controlas, conseguirás que cada recarga sea lo más económica posible. Son los tres pilares de tu ahorro: si uno de ellos no está optimizado, acabarás pagando más de lo necesario.
1. El precio del kilovatio-hora (kWh)
Este es, sin duda, el factor más importante y, por suerte, el que más puedes controlar. El kilovatio-hora (kWh) es la unidad de medida de la energía, el equivalente al litro de gasolina. La gran diferencia es que su coste cambia drásticamente según la hora del día.
Las eléctricas dividen el día en tramos con precios muy distintos:
- Periodo Punta: Las horas de mayor demanda y, por tanto, las más caras. Suelen ser a media mañana y por la tarde.
- Periodo Llano: Horas con un precio intermedio.
- Periodo Valle: El tramo más económico, que normalmente va desde las 00:00 hasta las 08:00.
La diferencia entre cargar en punta o en valle es abismal, pudiendo llegar a pagar la mitad o incluso menos. Por eso, la estrategia número uno para ahorrar es tan sencilla como programar las recargas para que se hagan por la noche.
2. El consumo de tu coche eléctrico
Igual que un SUV de gasolina consume más que un utilitario, no todos los coches eléctricos son igual de eficientes. Cada modelo tiene su propio consumo, que se mide en kWh por cada 100 kilómetros (kWh/100 km).
Un coche eléctrico compacto y eficiente puede gastar unos 14 kWh/100 km. En cambio, un SUV eléctrico más grande y pesado puede superar fácilmente los 20 kWh/100 km. Conocer este dato es básico para calcular tus costes reales de desplazamiento.
Un coche que consume 15 kWh/100 km, con una tarifa valle a 0,12 €/kWh, te costará solo 1,80 € por cada 100 kilómetros. Este cálculo pone de manifiesto el ahorro real frente a un coche de combustión.
3. La potencia contratada en tu vivienda
Este es el gran olvidado, pero puede afectar significativamente a tu factura mensual. La potencia contratada (medida en kW) es el máximo de electricidad que puedes consumir a la vez. Si te pasas, "saltan los plomos".
Mucha gente cree que al instalar un punto de recarga es obligatorio subir la potencia, lo que implica pagar más cada mes en la parte fija de la factura. Sin embargo, en la mayoría de los casos no es necesario gracias a los cargadores inteligentes con balanceo dinámico de carga (o load balancing). Este sistema ajusta la velocidad de carga del coche en tiempo real. Si pones el horno y la lavadora, el cargador reduce la potencia que le da al coche para no superar el límite contratado. Cuando los electrodomésticos terminan, vuelve a darle toda la potencia al vehículo. Es la solución perfecta para evitar sobrecostes en el término fijo de la factura.
Junto al precio, otro factor a considerar es cuánto tiempo tarda un coche eléctrico en cargarse, ya que también influye en cómo planificas tu consumo.
La inversión inicial: instalar tu propio punto de recarga
Antes de calcular el ahorro mensual, hablemos del primer paso: instalar un punto de recarga, también conocido como wallbox. Aunque parezca un desembolso inicial importante, es la inversión que te permitirá maximizar el ahorro de tu coche eléctrico.
Sin un cargador propio, dependes de los puntos de recarga públicos, que son más caros y no siempre están disponibles. La verdadera ventaja económica de la movilidad eléctrica reside en "repostar" en tu propio garaje, aprovechando las tarifas más baratas mientras duermes. Por eso, esta inversión se recupera mucho antes de lo que se suele pensar.

¿De qué se compone el coste? El cargador y la instalación
La inversión total se divide en dos partes: el coste del equipo (hardware) y el precio de la mano de obra para su instalación.
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El cargador o wallbox: Existen desde modelos básicos hasta cargadores "inteligentes". Aunque estos últimos son más caros, se conectan a internet y te ofrecen un control total. Por ejemplo, te permiten programar la carga para que se active solo en las horas valle o ajustar la potencia para no sobrepasar el límite contratado en tu instalación.
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La instalación eléctrica: Este es el factor más variable. No es lo mismo instalar el cargador junto al contador que tirar 50 metros de cable hasta una plaza en un parking subterráneo. La distancia y la complejidad del cuadro eléctrico son los factores que más influyen en el presupuesto final.
¿Cuánto cuesta realmente un punto de recarga en 2025?
El precio de los cargadores varía según su tecnología.
Un modelo básico para casa suele rondar entre los 350 € y los 600 €. En cambio, un cargador inteligente con conectividad y gestión remota puede subir a los 1.200 € o incluso 2.000 €.
A esto hay que sumarle la instalación, que normalmente se mueve entre 500 € y 1.500 €.
En total, la inversión suele acabar entre los 900 € y los 2.000 €, un rango que dependerá de tus necesidades y de la complejidad de tu garaje.
Un consejo de experto: no te guíes solo por el precio más bajo. Un cargador inteligente que te ayuda a cargar siempre en horas valle se amortiza solo con el ahorro que genera en la factura de la luz.
La mejor noticia: las ayudas que reducen drásticamente la inversión
No tienes que hacer frente a todo este coste solo. El Gobierno ofrece ayudas para fomentar la movilidad eléctrica.
El Plan MOVES III, vigente en 2025, es tu gran aliado. Esta subvención puede cubrir hasta el 70% del coste del cargador y la instalación para particulares. Si vives en un municipio de menos de 5.000 habitantes, la ayuda sube hasta el 80%.
Esto cambia por completo el panorama. Una inversión de 1.500 € podría reducirse a solo 450 €. De repente, la barrera económica es mucho más baja y el tiempo de amortización se acorta drásticamente.
Entender bien estas ayudas es clave, por eso te recomendamos leer nuestro artículo detallado sobre el precio de instalación de un cargador de coche eléctrico, donde lo explicamos todo paso a paso.
Cómo optimizar tu factura de la luz y ahorrar de verdad
Saber cuánto cuesta cargar el coche es solo el principio. Lo interesante es cómo reducir esa cifra al mínimo. Una buena estrategia te permitirá recortar tu factura eléctrica y disparar el ahorro frente a la gasolina. No se trata de hacer malabares, sino de tomar decisiones inteligentes que funcionen de forma automática.
La pieza clave: elegir la tarifa eléctrica adecuada
El cambio más impactante es contratar la tarifa de luz correcta. Necesitas una que aproveche las horas en las que la energía es más barata.
Las tarifas con discriminación horaria dividen el día en tres franjas con precios muy diferentes:
- Periodo Punta: Las horas más caras, cuando hay mayor consumo. Evita cargar el coche en estas horas.
- Periodo Llano: Una franja con un precio intermedio.
- Periodo Valle: Tu mejor aliado. Este tramo, normalmente de 00:00 a 08:00 de la mañana, es cuando el precio del kWh se desploma.
La diferencia es abismal. Mientras que en hora punta puedes pagar el kWh a 0,25 €, en el horario valle puede costar 0,10 € o menos. Para un coche con una batería de 60 kWh, esto significa pasar de pagar 15 € a solo 6 € por una carga completa. Si cargas el coche tres veces por semana, el ahorro anual supera los 1.400 €… solo por elegir bien la hora.
Si quieres profundizar en este tema, te recomendamos echar un vistazo a nuestra guía completa sobre la mejor tarifa de luz para tu coche eléctrico.
No subas la potencia: usa el balanceo de carga dinámico
Un error frecuente es subir la potencia contratada, lo que se traduce en un coste fijo más alto en tu factura. La solución es el balanceo de carga dinámico.
Este sistema funciona como un gestor inteligente de la energía. Mide en tiempo real el consumo de tu casa. Si enciendes varios electrodomésticos a la vez, reduce la velocidad de carga del vehículo para no sobrepasar la potencia contratada. Cuando el consumo baja, vuelve a darle toda la potencia disponible al coche.
Esta tecnología te permite cargar de forma segura y eficiente sin pagar más en el término fijo de tu factura, marcando la diferencia entre una instalación básica y una profesional.
Tu lista de verificación para optimizar el contrato
Para asegurarte de que estás pagando lo mínimo, repasa tu contrato con esta lista:
- Analiza tu tarifa actual: ¿Tienes discriminación horaria? Si no, cámbiala.
- Identifica los periodos: Aprende a qué hora empieza y termina cada tramo.
- Programa las cargas: Usa la app de tu coche o cargador para que solo cargue en periodo valle.
- Revisa la potencia contratada: Si nunca te salta el automático, es probable que no necesites subirla, sobre todo con un cargador con balanceo dinámico.
- Compara ofertas: Al menos una vez al año, compara ofertas de distintas compañías para asegurar el mejor precio por kWh.
Veamos el ahorro real con ejemplos del día a día
La teoría está bien, pero los números son los que hablan. Vamos a analizar tres situaciones habituales para que veas el ahorro real y en cuánto tiempo se recupera la inversión.
Escenario 1: Una familia en su chalet
Los García hacen unos 15.000 km al año. Su antiguo coche de gasolina consumía 7 L/100 km. Con la gasolina a 1,60 €/L, gastaban 1.680 € anuales.
Instalan un wallbox inteligente por 1.600 €. Con la ayuda del Plan MOVES III (70%), el coste final es de solo 480 €. Con una tarifa nocturna a 0,12 €/kWh, su nuevo vehículo eléctrico (16 kWh/100 km) les supone un gasto anual de 288 €.
Han pasado de gastar 1.680 € a solo 288 € al año. Esto es un ahorro de 1.392 € anuales. La inversión de 480 € se amortiza en menos de cinco meses. A partir de ahí, todo es ahorro neto.
Comparativa de amortización de la instalación (Ejemplo Particular)
Este análisis compara el gasto anual en combustible de un coche de gasolina frente al de recarga eléctrica para los 15.000 km del ejemplo, demostrando el ahorro y la rápida amortización del wallbox.
| Concepto | Coche Gasolina (15.000 km/año) | Coche Eléctrico (15.000 km/año) | Diferencia/Ahorro Anual |
|---|---|---|---|
| Gasto en "Combustible" | 1.680 € (a 1,60 €/L) | 288 € (a 0,12 €/kWh) | 1.392 € |
| Coste Instalación (con MOVES III) | N/A | 480 € | N/A |
| Tiempo de Amortización | N/A | Menos de 5 meses | N/A |
Como ves, los números no mienten. Una vez recuperado el coste inicial, el ahorro anual sigue sumando año tras año.
Escenario 2: Un gestor de flotas con 5 furgonetas
El responsable de una empresa de reparto necesita que sus cinco furgonetas eléctricas estén listas cada mañana. Su principal preocupación es evitar que, al enchufarlas todas a la vez, se dispare la factura por un pico de potencia o "salten los plomos".
La solución es una instalación de recarga específica para flotas con un sistema de balanceo dinámico de carga. Este "cerebro" electrónico distribuye la potencia disponible entre las furgonetas de forma inteligente, asegurando que todas se carguen durante la noche (en horas valle) sin necesidad de contratar más potencia. El sistema optimiza el consumo para que la empresa pague siempre el precio más bajo por kWh, reduciendo drásticamente los costes operativos.
El siguiente gráfico lo deja muy claro: elegir bien las horas de carga es clave.

La diferencia de precio entre el periodo punta y el valle es abismal. Por eso una gestión inteligente de la recarga es una necesidad, no una opción.
Escenario 3: Una comunidad de vecinos con 10 interesados
En un garaje comunitario donde diez vecinos quieren instalar cargadores, la solución de que cada uno tire un cable desde su contador es un caos.
La estrategia correcta es una preinstalación comunitaria. Se tiende una línea principal común por todo el garaje, y desde ahí, cada vecino conecta su plaza. Se instala un sistema de gestión de puntos de carga (CPMS) con contadores individuales (metering) para cada plaza. Este sistema, que usa protocolos abiertos como OCPP para asegurar la compatibilidad, garantiza que cada vecino pague solo por la electricidad que consume. La comunidad puede incluso añadir un pequeño margen al precio del kWh para cubrir el mantenimiento, haciendo que la infraestructura se autofinancie. Así se resuelve el problema de forma ordenada, justa y escalable.
Resolvemos tus últimas dudas sobre la recarga en casa
Para cerrar, vamos a abordar esas preguntas que seguro te están rondando la cabeza. Aquí tienes respuestas directas y claras a las dudas más comunes.
¿Se va a disparar mi factura de la luz si cargo el coche en el garaje?
No, siempre que lo hagas de forma inteligente. La clave es programar la carga para que se active en las horas valle (de 00:00 a 08:00). Así, el impacto en tu factura será mínimo. Con una tarifa bien elegida, el coste extra de recorrer 100 km puede ser de apenas 2 o 3 €, un ahorro de más del 70% frente a la gasolina. El truco no es cargar menos, sino cargar cuando la electricidad es más barata.
¿Necesito contratar más potencia para instalar un punto de recarga?
En la mayoría de los casos, no. La solución más inteligente es instalar un cargador con balanceo dinámico de carga. Este sistema ajusta la velocidad de carga del coche según el consumo del resto de la casa para no superar nunca el límite de potencia. Así evitas sobrecostes fijos en tu factura mensual.
Un buen sistema de balanceo dinámico te permite cargar el coche de forma segura aprovechando la instalación eléctrica que ya tienes, sin necesidad de pagar más en tu contrato de luz.
¿Es legal poner un cargador en un garaje comunitario?
Sí, es totalmente legal y la ley te ampara. La Ley de Propiedad Horizontal establece que la comunidad de vecinos no puede oponerse a que instales tu punto de recarga. Solo tienes que notificarlo por escrito al presidente o al administrador. Lo habitual es llevar el cableado desde tu contador hasta tu plaza de garaje, asegurando que el consumo se refleje en tu factura.
¿Qué tipo de mantenimiento necesita un cargador doméstico?
Prácticamente ninguno. Un wallbox de calidad está diseñado para durar y no tiene piezas móviles que se desgasten. Solo es necesario revisar visualmente que los cables y el enchufe estén en buen estado. Se recomienda una revisión técnica cada varios años, como con el resto de la instalación eléctrica, para confirmar que todo funciona con total seguridad.
En Evenergia, no nos limitamos a instalar cargadores. Creamos soluciones de recarga a medida, pensadas para que ahorres al máximo y no te compliques la vida. Si estás valorando dar el salto a la movilidad eléctrica en tu garaje, tu comunidad o tu empresa, habla con nosotros.
