Tener un coche eléctrico y poder cargarlo en casa es, sin duda, la combinación ganadora. Es como tener tu propia estación de servicio en el garaje, pero mucho más económica y cómoda. Se acabó depender de la red pública; llegas, enchufas y al día siguiente tienes la batería al 100%. Es una solución sencilla y totalmente adaptada a tu rutina. En esta guía, desglosaremos todo lo que necesitas saber, desde la instalación hasta la optimización de costes, con consejos prácticos para que tu transición a la movilidad eléctrica sea un éxito.
Por qué Cargar en Casa es tu Mejor Opción
Decidirse a instalar un punto de recarga en casa va más allá de la simple comodidad. Es una jugada estratégica que cambia por completo las reglas del juego en tu día a día y, por supuesto, para tu bolsillo. Piensa en esto: te levantas por la mañana con el coche listo para rodar, sin haber perdido ni un minuto buscando un cargador libre ni preocupándote por si los precios han subido. Esta es la realidad para la mayoría de los que dan el salto al eléctrico.
De hecho, en España, más del 80% de las recargas se realizan en entornos privados. No es una moda pasajera, es pura lógica. La mezcla de confort y ahorro es imbatible si la comparas con la recarga en la calle. Aunque se está trabajando en ampliar la red pública, como marca el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) para 2026, la verdad es que la carga en casa sigue siendo la pieza clave. Si quieres saber más, puedes profundizar en el futuro de la infraestructura de recarga en España y verás por qué la carga privada es tan importante.

La Tranquilidad de Tener el Control Total
Contar con tu propio punto de recarga te da una libertad que no tiene precio. Di adiós a las apps para encontrar cargadores, a las colas inesperadas o a llegar y descubrir que el conector no funciona. Tú mandas. Decides cuándo cargar y cómo hacerlo, aprovechando siempre las horas con las tarifas de luz más baratas, que suelen ser por la noche.
La gran ventaja de cargar en casa es que todo se vuelve sencillo. Llegas, conectas el coche y te olvidas. A la mañana siguiente, está listo para la acción. Esta rutina borra de un plumazo la famosa "ansiedad por la autonomía" que tanto preocupa a los novatos.
Ventajas que Van Más Allá del Ahorro
Claro que el ahorro es un factor enorme, pero hay más. Una instalación profesional de un punto de recarga le da un plus a tu vivienda. Una casa que ya está preparada para la movilidad del futuro es, simplemente, más valiosa y atractiva.
Aquí tienes un resumen rápido de los beneficios:
- Ahorro brutal: Cargar en casa puede hacer que el coste por kilómetro sea hasta diez veces más bajo que con un coche de gasolina o diésel.
- Comodidad máxima: La carga se integra en tu rutina nocturna sin que te des ni cuenta.
- Cuida tu batería: Las cargas lentas y constantes que haces en casa son mucho mejores para la salud de la batería a largo plazo.
- Aumenta el valor de tu casa: Un cargador instalado es una mejora que suma al valor de tu propiedad en el mercado.
Para entender mejor las diferencias, he preparado una tabla comparativa con lo que te encuentras en el día a día.
Comparativa Real de Métodos de Carga para tu Vehículo Eléctrico
Aquí tienes un análisis claro para que veas las diferencias entre cargar con un Wallbox en casa, usar un enchufe normal o depender de las estaciones públicas.
| Característica | Carga en casa (Wallbox) | Enchufe doméstico (Schuko) | Estación de carga pública |
|---|---|---|---|
| Velocidad de carga | Rápida (3,7-22 kW) | Muy lenta (2,3 kW) | Variable (rápida a ultrarrápida) |
| Coste por kWh | El más bajo (aprovechando tarifas nocturnas) | Bajo (como el Wallbox pero más lento) | El más alto (tarifas variables) |
| Conveniencia | Máxima. Siempre disponible en tu garaje | Alta, pero la lentitud es un problema | Baja. Dependes de disponibilidad y ubicación |
| Impacto en la batería | Óptimo. Carga lenta y controlada | Bueno, pero muy lento | Puede causar estrés si se abusa de la carga rápida |
| Coste de instalación | Inversión inicial (se amortiza) | Ninguno (si ya tienes enchufe) | Ninguno |
Como ves, la inversión inicial en un Wallbox se compensa con creces por el ahorro, la comodidad y el cuidado de la batería.
En definitiva, instalar un cargador en tu garaje es la base para disfrutar de verdad de un coche eléctrico: sin estrés, de forma económica y sostenible. Es una inversión que recuperas rápido, no solo en dinero, sino también en tiempo y en calidad de vida.
Echando un Vistazo a la Potencia Eléctrica de tu Garaje
Antes de lanzarte a instalar un punto para cargar tu coche eléctrico en casa, lo primerísimo es saber de qué es capaz tu instalación eléctrica actual. No hace falta que seas un experto, la pregunta es bastante directa: ¿tienes potencia suficiente para añadir un coche a la ecuación sin que salten los plomos cada dos por tres?
Ese dato clave es la potencia contratada, que se mide en kilovatios (kW) y figura en tu factura de la luz. Piensa en ella como el ancho de una autopista: determina cuánta energía puede pasar a la vez sin que se forme un atasco.
¿Cuánta Potencia Hace Falta en Realidad?
Imagina una situación común en un hotel o una oficina: tienes contratados 15 kW para todo el edificio. Si varios empleados llegan a la vez y conectan sus coches, mientras las luces, ordenadores y la climatización están funcionando, es fácil superar esa potencia. El resultado: el Interruptor de Control de Potencia (el famoso ICP) saltará y dejará a todo el mundo sin luz.
Para evitar esto, muchos creen que la única salida es llamar a la compañía eléctrica y contratar más potencia. Pero ojo, eso significa pagar más en cada factura, uses o no ese extra de forma constante. Por suerte, hay una solución mucho más inteligente y, a la larga, más barata.
La clave no siempre está en contratar más potencia, sino en gestionar de forma inteligente la que ya tienes. La tecnología de hoy nos permite adaptar la carga del coche al consumo del resto de la casa en tiempo real, ahorrándonos costes fijos innecesarios.
La Solución: el Balanceo de Carga Dinámico (Load Balancing)
Aquí es donde entra en juego una pieza tecnológica fundamental: el balanceo de carga dinámico o load balancing. Imagínalo como un controlador aéreo para la electricidad de tu edificio. Este sistema mide en todo momento cuánta energía estás consumiendo y ajusta automáticamente la potencia que le llega a cada coche.
Veámoslo con un ejemplo práctico en un parking de empresa:
- A primera hora (9:00 AM): Llegan los empleados, encienden ordenadores, luces y climatización. El consumo general es alto. El sistema lo detecta y asigna una potencia de carga menor a los coches eléctricos para no superar el límite contratado.
- A mediodía (14:00 PM): Mucha gente sale a comer, se apagan equipos y el consumo baja. El sistema lo sabe y aumenta la velocidad de carga de los coches para aprovechar esa energía disponible.
- Por la noche: El edificio está casi vacío y el consumo es mínimo. El sistema dedica toda la potencia disponible a los coches de la flota que necesiten estar listos para el día siguiente.
Todo este proceso es automático y transparente. Te asegura que los coches se carguen siempre lo más rápido posible sin poner en riesgo la instalación y, sobre todo, que no tengas que pagar de más en tu factura por un aumento de potencia que, en realidad, no necesitas. Si quieres ir un paso más allá, existe algún truco para aumentar la potencia eléctrica sin tocar tu contrato.
Instalar un sistema con balanceo dinámico desde el principio es una de las mejores decisiones que puedes tomar. Hará que tu experiencia de carga sea cómoda, segura y, muy importante, eficiente en costes a largo plazo.
Cómo Elegir el Cargador Perfecto para tu Garaje
Elegir un cargador para cargar tu coche eléctrico en casa es una de las primeras grandes decisiones que tomarás como propietario de un VE. Y créeme, hay un mundo de diferencia entre un simple enchufe y un Wallbox inteligente. Esta elección afecta directamente a la velocidad, la seguridad y, sobre todo, a tu tranquilidad en el día a día.
No se trata solo de "enchufar y listo". Se trata de encontrar la solución que encaje como un guante con tu coche, tu rutina y la instalación de tu casa. La decisión correcta te asegura que cada mañana empezarás con la batería al 100%, sin sorpresas y optimizando cada céntimo de tu factura de la luz.
Un enchufe doméstico reforzado puede sacarte de un apuro, pero un Wallbox dedicado es lo que de verdad transforma la experiencia. No solo carga mucho más rápido, sino que viene con sistemas de seguridad avanzados y funciones inteligentes que te harán la vida más fácil, como programar la carga desde el móvil para aprovechar las tarifas nocturnas.

Entendiendo las Potencias de Carga
La potencia, que medimos en kilovatios (kW), es básicamente la velocidad a la que "repostas" tu batería. En casa, lo normal es moverse en tres niveles, y cada uno tiene su razón de ser.
- 3.7 kW (Carga lenta): Es la opción de entrada. Perfecta si tienes un híbrido enchufable o si usas el coche para trayectos cortos y puedes dejarlo cargando toda la noche sin problema.
- 7.4 kW (Carga estándar): Aquí está el punto dulce. Es la potencia más equilibrada y la que recomendamos para la mayoría de vehículos 100% eléctricos. Con ella, recuperas unos 40-50 km de autonomía por cada hora enchufado, más que suficiente para tener el coche a tope cada mañana.
- 11 kW (Carga trifásica): Para esta necesitas una instalación eléctrica trifásica, que no es tan común en pisos pero sí en chalets o negocios. Si tienes un coche con una batería enorme o necesitas recuperar autonomía en muy poco tiempo, esta es tu opción.
Aunque la red pública de cargadores en España está mejorando, la carga doméstica sigue siendo la piedra angular para evitar la famosa "ansiedad por autonomía". A día de hoy, un 70% de los puntos públicos son de menos de 22 kW, lo que demuestra que la comodidad y el coste de cargar en casa son, sencillamente, imbatibles.
Un consejo de experto: no te obsesiones solo con la velocidad máxima. Piensa en la capacidad de la batería de tu coche, los kilómetros que haces a diario y, muy importante, la potencia que tu casa puede soportar sin que salten los plomos.
El Conector y las Funciones Inteligentes que Marcan la Diferencia
En Europa, por suerte, las cosas son sencillas: el estándar es el conector Tipo 2 (Mennekes). Prácticamente todos los coches nuevos lo usan, así que la compatibilidad está casi garantizada. Lo que de verdad distingue un cargador de otro son sus funciones "inteligentes" y su protocolo de comunicación.
Un cargador moderno es mucho más que un enchufe con un cable largo. Estas son las funcionalidades que deberías tener en tu radar:
- Conectividad y OCPP: Imprescindible para controlar todo desde una app o una plataforma de gestión (CPMS). El protocolo OCPP (Open Charge Point Protocol) es como el "idioma universal" de los cargadores; asegura que tu equipo pueda comunicarse con cualquier software de gestión, dándote libertad para elegir proveedor y no quedarte atado a una marca.
- Programación horaria: La clave para ahorrar. Configuras el cargador para que solo se active en las horas valle, cuando el precio de la luz está por los suelos.
- Integración con placas solares: Si tienes instalación fotovoltaica, esta es la joya de la corona. Algunos cargadores pueden usar solo el excedente de energía solar para cargar el coche. Es decir, cargas tu coche gratis.
Elegir el equipo ideal es un proceso que vemos con cada cliente, basándonos en nuestra experiencia para que la solución no solo te sirva hoy, sino que esté preparada para lo que venga en el futuro. Si quieres profundizar más, te recomendamos echar un vistazo a esta guía sobre qué cargador de coche eléctrico comprar.
La Normativa y las Ayudas para tu Punto de Recarga: Lo que de Verdad Necesitas Saber
Al pensar en instalar un punto para cargar tu coche eléctrico en casa, es normal que te preocupe el papeleo. La burocracia suele asustar, pero te aseguro que, en este caso, la normativa está de tu lado y, además, hay ayudas económicas que hacen la inversión mucho más llevadera. Vamos a desglosar estos dos puntos clave para que veas que es más sencillo de lo que parece.
El objetivo de las regulaciones no es complicarte la vida, sino garantizar que todo se haga con la máxima seguridad. La normativa principal que debes tener en mente es la Instrucción Técnica Complementaria ITC-BT-52. El nombre suena muy técnico, pero en la práctica, es simplemente una guía que asegura que tu instalación es segura y eficiente, protegiendo tanto tu coche como tu hogar.
Entendiendo la ITC-BT-52 sin Ser un Técnico
Esta normativa establece los requisitos mínimos para cualquier instalación de recarga. No tienes que memorizarlos, para eso está el instalador profesional certificado, pero sí te viene bien conocer los puntos fundamentales que se aplicarán en tu casa:
- Un circuito eléctrico solo para el cargador: Tu punto de recarga tendrá su propia línea directa desde el cuadro eléctrico. Esto es crucial para evitar sobrecargas y garantizar que siempre funcione a pleno rendimiento sin afectar al resto de la casa.
- Protecciones eléctricas específicas: Se instalan interruptores diferenciales y magnetotérmicos dedicados exclusivamente al cargador. Son como los "airbags" de tu instalación; si algo falla, cortan la corriente al instante y evitan cualquier problema.
- El cableado correcto: El grosor del cable no es un detalle menor. Se elige específicamente para soportar la potencia del cargador sin calentarse, lo que es una garantía de seguridad a largo plazo.
Cumplir con la ITC-BT-52 no es negociable. Es la tranquilidad de saber que tu punto de recarga es 100% seguro.
El Plan MOVES: tu Mejor Aliado para el Bolsillo
Ahora vamos a lo bueno: el dinero. El Plan MOVES es el programa de subvenciones del gobierno para fomentar la movilidad eléctrica, y una de sus patas más importantes es, precisamente, la instalación de puntos de recarga para particulares, empresas y comunidades de vecinos. Para 2025, se espera que estas ayudas sigan siendo un pilar fundamental para acelerar la transición.
Gracias al Plan MOVES, puedes llegar a ahorrarte hasta un 70% del coste total de la instalación si eres particular, autónomo o formáis una comunidad de propietarios. Las empresas también se benefician de importantes deducciones. Y ojo, que no solo cubre el cargador, sino también la mano de obra y cualquier pequeña obra que haga falta.
¿Y cómo se gestiona todo esto? Aquí es donde entra una empresa especializada. Nos encargamos de preparar la documentación, presentar la solicitud por ti y hacer todo el seguimiento. Así, tú solo te preocupas de lo importante: enchufar el coche y ahorrar.
Mientras la red pública en España va creciendo, la realidad es que la carga en casa sigue siendo la solución más fiable. Las previsiones apuntan a más de 53.000 puntos públicos para finales de 2025, pero hoy por hoy, un alarmante 25% de ellos no funcionan. Además, como revela un análisis del sector, el 60% de los puntos se concentra en apenas cuatro comunidades, lo que evidencia la necesidad de tener tu propia solución. Si te interesa el tema, puedes leer más sobre el estado de la red de recarga en España para ver el panorama completo.
Con una normativa que protege tu seguridad y unas ayudas que alivian la inversión, el momento de instalar un punto para cargar tu coche eléctrico en casa es ahora. Es una decisión práctica, segura y, gracias al Plan MOVES, mucho más asequible de lo que imaginas.
Cómo es una Instalación Profesional de Principio a Fin
Cuando decides poner un punto de carga para tu coche eléctrico en casa, lo último que quieres son sorpresas. No es simplemente colgar un aparato en la pared y ya está. Es un proceso que necesita buena planificación, manos expertas y atención al detalle para que todo sea seguro y no te dé dolores de cabeza.
Vamos a ver cómo trabajamos en una instalación "llave en mano", desde que pisamos tu garaje por primera vez hasta que oyes el "clic" de tu coche al empezar a cargar.
El objetivo es sencillo: dejarte una solución que funcione como un reloj, que cumpla la ley al dedillo y que esté preparada para lo que venga en el futuro. Por eso, lo primero es siempre una visita técnica. Nada de suposiciones. Un técnico cualificado se desplaza para ver tu garaje, revisar el cuadro eléctrico y medir la distancia hasta tu plaza.
La Planificación es el Corazón de una Buena Instalación
Con toda la información sobre la mesa, trazamos el plan. Esto significa decidir el recorrido exacto que hará el cable desde tu contador hasta el cargador. Siempre buscamos la ruta más corta, segura y que quede lo más disimulada posible, para evitar obras innecesarias.
Este paso es oro, sobre todo si vives en un garaje comunitario. La experiencia aquí es clave para hacer una instalación limpia, que no moleste a nadie y que respete las zonas comunes. Así te ahorras cualquier posible roce con los vecinos.
El Caso Real: los Garajes Comunitarios
Una de las dudas más frecuentes es qué pasa con los garajes de comunidad. Aquí las noticias son buenas. La Ley de Propiedad Horizontal está de tu lado: no necesitas pedir permiso a la junta de vecinos. El único requisito es comunicar por escrito tu intención al presidente o al administrador. Es un mero trámite.
Nosotros te damos el modelo de escrito y te asesoramos para que no tengas que preocuparte de nada. Es mucho más fácil de lo que la gente piensa y derriba una de las barreras mentales más típicas.
En la práctica, lo que hacemos es llevar un cable independiente desde tu propio contador de la luz hasta tu plaza de garaje. Así, el consumo de la carga va directamente a tu factura, sin que la comunidad tenga nada que ver ni pagar.
Una Ejecución Segura y Certificada
Con el plan ya definido, llega el momento de la verdad. Nuestro equipo de electricistas autorizados se encarga de todo el montaje.
- Tendido del cableado: Usamos un cable con la sección correcta, tal como manda la normativa ITC-BT-52. Esto asegura que aguante la potencia sin sobrecalentarse.
- Instalación de protecciones: Colocamos en tu cuadro eléctrico un interruptor diferencial y un magnetotérmico exclusivos para el punto de carga. Son los "airbags" de tu instalación, protegiendo tanto tu coche como tu casa.
- Fijación del Wallbox: El cargador queda anclado firmemente a la pared o en un poste, donde a ti te venga mejor. La idea es que sea cómodo y no estorbe.
Cuando terminamos, no nos vamos sin más. Comprobamos que todo funciona a la perfección y te entregamos el Certificado de Instalación Eléctrica (CIE). Este es el documento oficial que demuestra que la instalación la ha hecho un profesional y que cumple con todas las normativas de seguridad.
Este esquema visual te guía a través de los pasos clave para solicitar las ayudas disponibles, simplificando todo el proceso desde el papeleo inicial hasta la instalación final.

Como ves en el diagrama, un proceso bien organizado convierte la burocracia en una simple lista de tareas. Cuando lo gestionan expertos, acceder a las subvenciones se vuelve mucho más sencillo.
Apostar por una instalación profesional es sinónimo de tranquilidad. Es la única forma de garantizar que tu inversión es segura y que la experiencia de cargar el coche eléctrico en casa sea lo que debe ser: cómoda, barata y sin complicaciones.
Costes, Ahorro y Mantenimiento: Cómo Sacar el Máximo Partido a tu Cargador
Una vez que tienes tu punto de carga instalado, empieza lo bueno. Más allá de la comodidad de enchufar el coche al llegar a casa, has puesto en marcha una potente herramienta de ahorro. Ahora te toca aprender a exprimirla al máximo.
El gran truco para reducir drásticamente el coste de cargar tu coche eléctrico en casa está en la tarifa de la luz. Las tarifas con discriminación horaria son tus mejores aliadas, sin ninguna duda. Ofrecen precios de risa durante las horas nocturnas (el famoso "periodo valle"), que es justo cuando tu coche duerme en el garaje.
Si programas tu Wallbox para que solo cargue en esas horas, el coste de llenar la batería se desploma. Para que te hagas una idea, estamos hablando de que recorrer 100 kilómetros puede salirte por menos de 2 euros. Sí, has leído bien.
El Ahorro Real Comparado con la Gasolina
Los números no mienten. Para que veas el impacto real en tu bolsillo, hemos preparado una tabla comparativa con un escenario bastante común. Estos datos dejan claro por qué la inversión inicial en el cargador se recupera mucho antes de lo que la gente piensa.
Estimación de Ahorro Anual al Cargar tu Coche en Casa
A continuación, comparamos el coste anual de recorrer 15.000 km con un coche eléctrico cargado en casa frente a un coche de gasolina equivalente. Los resultados hablan por sí solos.
| Concepto | Coste anual (Coche eléctrico en casa) | Coste anual (Coche de gasolina) | Ahorro anual estimado |
|---|---|---|---|
| Kilómetros anuales | 15.000 km | 15.000 km | |
| Consumo medio | 18 kWh/100 km | 7 L/100 km | |
| Coste energía/combustible | 0,10 €/kWh (tarifa valle) | 1,60 €/L (gasolina 95) | |
| Cálculo coste anual | 270 € | 1.680 € | 1.410 € |
Como ves, el ahorro supera los 1.400 € al año solo en "combustible". Esta diferencia es tan grande que la decisión de instalar un cargador se vuelve casi obvia desde un punto de vista financiero. Para afinar todavía más estos cálculos, es clave elegir la tarifa de luz para coche eléctrico que mejor encaje con tu rutina.
Mantenimiento: Gestos Sencillos para una Larga Vida Útil
Tranquilo, un punto de carga de calidad está hecho para durar años sin dar guerra. No requiere un mantenimiento complejo, pero unos pocos cuidados preventivos garantizan que funcione como el primer día y te evitan sustos a largo plazo.
Aquí van algunos consejos prácticos que cualquiera puede seguir:
- Limpia los conectores de vez en cuando: El polvo y la humedad no son buenos amigos de las conexiones eléctricas. Pasa un paño seco por el conector del cable y del coche para asegurar un contacto limpio y eficiente.
- Echa un vistazo al cable: Revisa visualmente que no tenga grietas, pellizcos o zonas desgastadas. Sobre todo si lo pisas sin querer o sufre algún tirón. Un cable en perfecto estado es sinónimo de seguridad.
- Protege el equipo de los elementos: Aunque están diseñados para aguantar la intemperie, si tu cargador está en el exterior, no dejes la pistola de carga tirada en el suelo, donde puede llenarse de agua o llevarse golpes. Cuélgala siempre en su soporte.
Por experiencia, te digo que la mayoría de los problemas no vienen de fallos electrónicos complejos, sino de pequeños descuidos del día a día. Cuidar tu equipo es tan importante como elegirlo bien al principio.
Además, los cargadores inteligentes actuales ofrecen una ventaja enorme: la monitorización remota. Esto permite que un técnico pueda detectar un problema de funcionamiento a distancia, muchas veces antes de que tú te des cuenta, y solucionarlo sin tener que desplazarse. Es una tranquilidad total saber que tu cargador está siempre vigilado y listo para funcionar.
Las Dudas Más Comunes sobre la Carga de tu Coche Eléctrico en Casa
Sabemos que el salto a la movilidad eléctrica viene acompañado de muchas preguntas. Es normal. A lo largo de los años, hemos ayudado a cientos de clientes a dar este paso y hemos recopilado las dudas que casi siempre surgen al principio. Vamos a resolverlas de una forma clara y directa.
Vivo en un piso con garaje comunitario, ¿puedo instalar un cargador?
Claro que sí, y es mucho más fácil de lo que parece. La Ley de Propiedad Horizontal te ampara. Lo único que necesitas es comunicar por escrito tu intención al presidente de la comunidad o al administrador de la finca.
Ojo, es una comunicación, no tienes que pedirles permiso. La instalación consiste en llevar un cable desde tu contador hasta tu plaza de garaje, así el consumo va directamente a tu factura de la luz. Una empresa instaladora se encarga de todo el papeleo y el montaje para que no tengas que preocuparte de nada.
¿Voy a tener que subir la potencia de la luz en casa?
En la gran mayoría de los casos, no es necesario. La clave está en instalar un sistema de balanceo de carga dinámico. Piénsalo como un gestor inteligente de la energía de tu hogar.
Este pequeño dispositivo mide en tiempo real cuánto está consumiendo tu casa (la lavadora, el horno, el aire acondicionado…) y ajusta la potencia que le llega al coche para que nunca salten los plomos. Así, aprovechas al máximo la potencia que ya tienes contratada sin tener que pagar más cada mes.
Esta es la tecnología que nos permite optimizar cada instalación desde el primer día. Te aseguras de no tener sorpresas en la factura ni cortes de luz inesperados.
¿De qué presupuesto hablamos para instalar un punto de recarga?
El coste puede variar bastante dependiendo de factores como los metros de cable que se necesiten o el modelo de cargador que elijas. Para que te hagas una idea, una instalación completa y certificada suele moverse en una horquilla de entre 1.200 € y 2.000 €.
Pero aquí viene lo bueno: existen ayudas como el Plan MOVES que pueden llegar a cubrir hasta el 70% de esa inversión. Nuestra recomendación es siempre la misma: pide un presupuesto a medida. Es la única forma de saber el número exacto para tu caso concreto.
¿Es peligroso dejar el coche cargando toda la noche?
Para nada. Es totalmente seguro. Los cargadores tipo Wallbox, cuando son instalados por un profesional certificado, cumplen con todas las normativas de seguridad eléctrica, que son muy exigentes.
Vienen equipados con protecciones contra sobrecargas, cortocircuitos y cualquier imprevisto. Además, el coche y el cargador están en constante comunicación. En el momento en que la batería se llena, el cargador corta el suministro de forma automática. Están diseñados precisamente para eso: que lo enchufes y te olvides.
En Evenergia, nuestra especialidad es convertir todas estas dudas en soluciones sencillas y que funcionen. Si le estás dando vueltas a instalar un punto de recarga, nuestro equipo puede asesorarte sin ningún compromiso para que tu paso a la movilidad eléctrica sea un éxito.
